viernes, 24 de mayo de 2019

Fin de curso

Como cada año finalizo la asignatura realizando el ejercicio de La Caja de Mi Yo. Una dinámica que me ayuda a conectar con los alumnos, a poder entrar un poquito en su mundo (dejando fuera apuntes, notas y tutorias), y que me acerca a personas llenas de ilusión, de proyectos, de ideas, de ganas... Yo los veo como los docentes 5.0 del futuro, pero sobre todo como personas con tantas ganas de apostar por la educación desde una perspectiva diferente, que resulta muy gratificante.

Por otro lado me sirve para mirar hacía mí, rehacer mi caja, reubicar mis objetivos y proyectos, visualizar nuevos comienzos y mejorar miedos y conflictos personales, que siempre los hay...

Ha sido un gran curso.


Muchas gracias a todos :) 


lunes, 18 de febrero de 2019

Trastorno Alimentario

Hace tiempo que quería volver, que necesitaba volver, pero a veces la falta de tiempo nos consume en actividades y ejercicios que parecen prioritarios, pero que no son más que una ilusión...

El caso es que quería volver empezando por mi tema. Y para ello, quería compartir lo que significa para mí el Trastorno Alimentario. Después de escuchar en consulta testimonios, miedos, ilusiones así como leer, seguir de cerca a mis compañeros psicólogos y no dejando de aprender en todo el camino, creo que una persona con un trastorno alimentario, se merece toda la atención, formación,  y capacidad de compasión de todos los que lo rodean en su día a día, así como no, en su psicólogo.

Este texto, lo compartí el año pasado con mis chicas en los grupos y en la consulta, y este año lo comparto con vosotros.

Implica un cambio, pero para todas, estamos en el camino.

La lucha de las valientes, de las supervivientes, de las atrevidas y de las que viven entre dos mundos, el mundo de los pensamientos y el mundo del miedo y el dolor.
Entender a una persona con un TA es algo complejo, a mí me gusta verlo como un modo de aprender (de un modo muy doloroso), como a veces ciertas experiencias, nos cambian por dentro. Nos cambian por dentro y nos dejan heridas, heridas que sangran, heridas que duelen, heridas que cuando las tocas hacen que se te llenen los ojos de lágrimas, el cuerpo de miedo y no sepas bien que hacer… y en ese no saber qué hacer, de pronto, y sin previo aviso, entre tanto malestar, un día se cruza un pensamiento de comida... un y si… ¿? Y si… me siento mejor así?... Y si de pronto este dolor desaparece? …Y si encuentro en esto una solución?... Y así, poquito a poquito, y sin darte ni cuenta, dejas de pensar en lo que duele, y empiezas a pensar en la comida o en el físico, como una alternativa a no sentirte mal, o por lo menos “tan mal”.
No sentirte mal durante un tiempo, hasta que de pronto, esa “solución milagrosa” deja de ofrecer alternativas de bienestar, desaparecen los refuerzos y la crítica interna cada vez hace más daño, y de ese modo el dolor, la soledad, el miedo y el cansancio cada vez se hacen más y más grandes… y en ese mundo de oscuridad y miedo, donde las lágrimas llegan cuando menos las necesitas, y la ira y la tristeza se anidan en tu estómago, debes encontrar el modo, las fuerzas y las ganas para volver a reconstruirte y ser tú de nuevo.
Y en ese proceso de aprender de cada una de vosotras es cuando os encontramos. A veces enfadadas con el mundo, a veces solas ante la vida, a veces con miedo a todo lo que os rodea, y otras veces con los pensamientos en “las nubes”…  nubes que ofrecen un refugio a tanto dolor, y que en ocasiones dificultan los comienzos.
La bajada a la tierra es dura, el afrontamiento a las propias emociones es doloroso y complicado, y aprender a confiar en uno mismo es un camino de valientes. Pero estamos aquí, estamos a vuestro lado, sabiendo que el camino es cuesta arriba y que las lágrimas deben formar parte del aprendizaje, hasta descubrir que ahora sois más fuertes y valientes para mirar aquello que un día nos daba miedo, poder mirarlo y escuchar lo que tenga que deciros, aunque no os guste, porque en esta nueva “yo”, habéis aprendido que sois capaces, que podéis, que no hay imposibles y que aunque os sintáis raras, tenéis que aprender a cuidaros y quereros aceptando cada trozo de piel que recubre vuestro cuerpo, y cada pensamiento, mejor o peor que vuela por vuestro pensamiento.
Para mí, entender a una persona con un TA, es entender a una persona que quiere mejorar, aprender, superarse, y que cada día lo intenta, con más o menos miedo, con más o menos apoyos y con la convicción de que un día será capaz de vivir con emociones.
Sois un gran ejemplo, sois las mujeres del siglo XXI y seréis capaces de conseguir todo aquello que os propongáis, no dudéis de vuestro talento y a seguir caminando. J


                                                                                                                                                             


martes, 19 de septiembre de 2017

¿Quién cuida a las personas que sufren un Trastorno de Conducta Alimentaria?

La tesis de la profesora de Magisterio del CEU en Elche, Brígida Pérez Pareja, establece una serie de intervenciones específicas para los cuidadores

20.09.2017 | 04:15
¿Quién cuida a las personas que sufren un Trastorno de Conducta Alimentaria?
Las medidas están dirigidas a quienes atienden a pacientes diagnosticados con un transtorno de la conducta alimentaria, permitiéndoles reducir sus niveles de estrés y mejorar la atención al paciente.
Conocer las necesidades de los cuidadores de pacientes que sufren un Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA). Con este objetivo, la profesora de Magisterio del CEU en Elche Brígida Pérez Pareja ha realizado su tesis doctoral titulada «Emoción expresada, experiencia como cuidador y malestar psicológico en cuidadores de pacientes con trastornos de la conducta alimentaria» en colaboración con la Unidad Hospitalaria de Trastornos Alimentarios del Hospital Universitario de San Juan de Alicante y en la que después de analizar la situación de 107 cuidadores de pacientes diagnosticados con TCA ha recopilado una serie de aspectos comunes entre ellos que van a ayudar a diseñar y establecer en el futuro una serie de tratamientos e intervenciones específicos «donde los cuidadores puedan encontrar un espacio de ayuda y aprendizaje, así como de ventilación emocional y comprensión que les ayude a afrontar de un modo más efectivo la enfermedad y contribuir a la recuperación de su familiar», según detalla Brígida Pérez.

Y es que, una de las conclusiones de esta tesis, que ha sido dirigida por Yolanda Quiles, profesora Titular de Universidad del Departamento de Psicología de la Salud de la Facultad de Ciencias Socio-Sanitarias de la UMH, es precisamente que la mayoría de estos cuidadores son los mismos familiares del paciente. «Este tipo de problemas psicológicos suele tener lugar cuando el paciente aún mantiene una edad joven o adolescente y, por tanto, aún vive al cuidado de sus padres en el hogar familiar, por lo que estos familiares pasan a ser llamados ´cuidadores´», explica la profesora, quien incide además en que entre las áreas importantes a tratar entre los cuidadores está la parte emocional.

«Entre las necesidades de los cuidadores destaca su sobreimplicación emocional que tienen», matiza Brígida Pérez, al tiempo que enfatiza que los cuidadores de un paciente TCA tienen en común que desarrollan en su propia persona estrés, ansiedad o depresión en el transcurso del cuidado de estos pacientes. De este modo, la tesis detalla que en cuanto al parentesco con el paciente, un 28% eran los padres de los pacientes, un 64,5% las madres, un 3,7% los hermanos y un 2,8% las parejas de los mismos, mientras que la mayor franja de pacientes se encontraban, o bien en el primer año del inicio del problema (29,7%) o bien con un curso de la enfermedad superior a 62 meses de evolución (28,4%).

En relación con la ansiedad padecida, el 49,5% de los cuidadores presentaban una alta ansiedad y el 26,16% presentaban depresión. «Las mujeres y en concreto las madres son quienes presentaron mayor ansiedad y malestar emocional», indica la profesora del CEU. Asimismo, la tesis también revela que «los cuidadores que no convivían con los pacientes mostraron valores inferiores de malestar emocional».

Este apartado de convivencia incide de modo importante en la percepción y evolución que se tiene de la enfermedad. «Los cuidadores con mayor ansiedad presentaban mayor emoción expresada, un mayor impacto de la enfermedad, una experiencia más negativa como cuidadores y mayor acomodación a la enfermedad, percibiendo frente a los cuidadores con menor ansiedad, más consecuencias, una mayor preocupación por la evolución futura del problema en el paciente, menor control personal, mayor identidad con el TCA, así como mayor preocupación y una respuesta emocional más elevada», explica.

Esta tensión y ansiedad también está relacionada con el tipo de relación familiar que se tiene con el paciente. En concreto, Brígida Pérez afirma que el estudio reveló que «los hermanos son los que percibían mayor estigma social por la enfermedad», mientras que los cuidadores que más apoyo necesitan son «los que diariamente no convivían con el paciente con el TCA».


Conclusiones de la tesis

Familiares convertidos en cuidadores
En cuanto al parentesco con el paciente, un 28% eran los padres de los pacientes, un 64,5% las madres, un 3,7% los hermanos y un 2,8% las parejas de los mismos. Respecto al estado civil, el 80,4% estaban casados o viviendo en pareja, el 10,3% divorciados o separados, el 3,7% eran viudos y el 5,6% eran cuidadores solteros

Perfil del paciente
El 87,8% de los pacientes del estudio de la profesora del CEU eran mujeres y el resto hombres, con edades comprendidas entre los 10 y los 43 años. En relación al curso del trastorno, oscilaba entre los 3 y los 240 meses de evolución del problema, encontrando que la mayor franja de pacientes se encontraban, o bien en el primer año del inicio del problema (29,7%), o bien con un curso de la enfermedad superior a 62 meses de evolución (28,4%).

Implación emocional
Más del 50% de los cuidadores presentaban una elevada sobreimplicación emocional y crítica. Eran las mujeres cuidadoras las que presentaban mayor sobreimplicación emocional e intrusismo frente a los hombres.

Ansiedad y depresión
El 49,5% de los cuidadores presentaban una alta ansiedad y el 26,16% presentaban depresión. Fueron las mujeres, y en concreto las madres, las que presentaron mayor ansiedad y malestar emocional. Por otro lado, los cuidadores que no convivían con los pacientes mostraron valores inferiores de malestar emocional.

Estigma social
En relación a la experiencia como cuidador, las mujeres percibían una mayor pérdida en el paciente como consecuencia del TCA, siendo los hermanos los que percibían mayor estigma social por la enfermedad.

Necesidad de apoyo
El grupo de cuidadores que diariamente no convivían con el paciente con el TCA presentaron mayores necesidades de apoyo, frente a los cuidadores que si convivían diariamente con él. Cuando los pacientes presentaban edades entre los 26 y los 30 años, los problemas con los servicios de ayuda de los cuidadores eran superiores.

http://www.diarioinformacion.com/empresas-en-alicante/2017/09/20/cuida-personas-sufren-trastorno-conducta/1937485.html

domingo, 14 de febrero de 2016

Falta de límite entre afuera y adentro (Jorge Bucay)



Un total descubrimiento. Encuentro en una estantería de mi dormitorio de la infancia un libro que leí hace mucho mucho tiempo, "Cartas para Claudia" de Jorge Bucay, lo recuerdo bonito pero, no recuerdo su historia. Lo abro, empiezo a leer y me doy cuenta de que el aprendizaje del libro crece con el tiempo y la perspectiva... 

Comparto un extracto de su carta número 5, "Falta de límite entre el exterior y el interior" y comprendo otra vez, la necesidad de desvincularse "egoista y sanamente" de los demás. No hablo de aislarse, sino de aprender a mantener el contacto con uno mismo...

Falta de límite entre afuera y adentro: 

Esta es quizás la más clara manifestación de los trastornos neuróticos. Darme cuenta de que el     límite de mi piel separa un afuera de mí, de un adentro de mí; parece una perogrullada y sin embargo es la dificultad que da origen, en gran medida, a las otras tres.

Cuando interactúo con el otro y él me dice lo que le molesta, lo que le gusta, lo que le duele... sólo teniendo claro que él está afuera de mí puedo contactarme conmigo y así, hacerme cargo únicamente de lo mío. Porque "sólo soy perchero de mi propio sombrero".

Te acordarás de lo afecto que soy a decir "asunto tuyo"... o "asunto de él"... Estas frases son, para mí, como la profundización de mi conciencia del afuera y el adentro. Creo firmemente que si todos pudiésemos darnos cuenta de esta diferencia, de este límite que impone nuestra piel, gran parte de las broncas, de las frustraciones, de las expectativas y de los sacrificios que padecemos, morirían de muerte natural.

A partir de todo esto es que tratamos de ayudar a nuestros pacientes.

Si conseguimos que tan solo uno de ellos comprenda qué cosas son adentro y qué cosas son afuera; si conseguimos que no se interrumpa; que disfrute de sus cosas y que se apoye sobre sí mismo responsabilizándose de sus actos, entonces nosotros perderemos un cliente y él ganará una nueva vida.

Y yo sólo puedo añadir que simplemente.. me encanta!!

Feliz San Valentín. :) 

viernes, 5 de febrero de 2016

Hola, Soy tu ansiedad



      Facebook puede llegar a ser terapéutico si por el camino te encuentras con escritos tan buenos y completos como el que hoy comparto. Es una carta escrita por la ansiedad y desde el momento en el que la leí, me emocionó porque todos en algún momento nos hemos visto reflejado en una sensación parecida...

Para aprender y para mejorar, os la dejo para todos los que la queráis compartir.

¡HOLA! SOY LA ANSIEDAD
Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?
Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que yo soy la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.
No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.
Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.
La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?
Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.
Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.
Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.
Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.
Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.
O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.
Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.
Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque tú mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.
Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.
Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.
Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.
Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.
En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.
Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual dejame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.
Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.
Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.
El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.
Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.
Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.
Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.
Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.
Psico. Fabiola Cuevas

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Dislexia



Vuelvo al blog y vuelvo con contenidos en problemas del aprendizaje. Recientemente asistí a la charla sobre dislexia organizada por Manuel Tirado en la Universidad Cardenal Herrena CEU, e impartida por Miriam Ivorra. 

Transcribo la entrada del blog: 

Los alumnos de 4º de Educación Primaria e Infantil han asistido el día 30 de noviembre a una sesión enriquecedora sobre dislexia. Miriam Ivorra, actual estudiante de la UCH-CEU, ha explicado detalladamente  tanto los problemas académicos que encuentran los niños con dislexia como aquellos emocionales derivados de esta dificultad en  la lectura.  Nos ha contado en primera persona cómo ella misma comenzó a luchar contra la dislexia y contra el sistema educativo, que no hacía otra cosa que recordarle que, con la dificultad que presentaba, nunca podría conseguir terminar ESO, ni bachillerato, ni mucho menos llegar a la Universidad. La cantidad de horas de estudio, la diversidad de estrategias y la variedad de trucos que ha tenido que poner en marcha para llegar hasta donde está hoy son señales de la dificultad que supone la dislexia.
Ningún profesor detectó el problema en el colegio. No fue hasta 5º de primaria cuando una logopeda le diagnosticó su dislexia. A partir de entonces, los profesores del colegio empezaron a entender que Miriam no era ni tonta ni tenía poco interés en los estudios, simplemente tenía una dificultad.
Hoy en día, Miriam, ayuda a otros niños con dislexia a perderle miedo a las letras. Utiliza diversos juegos a través de los cuales los niños leen, sin darse cuenta de que lo están haciendo (cartas, dominó…), y donde les permite desarrollar toda la imaginación y creatividad de los niños. “Esto no se ha hecho nunca en el colegio, Miriam, y no me puedo creer que este niño esté participando en la actividad” le dice su tutora de prácticas cuando Miriam pone en práctica algunos de estos juegos creativos.
Concluye su ponencia expresando una idea fundamental para los futuros maestros: con pocas variaciones en la actuación docente, estos niños se sentirían mucho más a gusto y le perderían el miedo a leer en voz alta, a escribir, a hacer exámenes y a tantas actividades que se dan por sentadas que se tienen que saber realizar correctamente durante el colegio. Asociando imágenes a las palabras, se aprende mejor.
Fuente Original; https://blog.uchceu.es/magisterio/perderle-el-miedo-a-la-dislexia/

jueves, 22 de enero de 2015

Chester a Pedro García Aguado



Pedro García Aguado, coach y responsable del programa de televisión "Hermano mayor", fue entrevistado en el programa Viajando con Chester, y con su entrevista, considero que dio una lección de humildad y responsabilidad total. 

Desde que vi la entrevista por primera vez, me pareció un recurso terapéutico para trabajar con pacientes de diferentes patologías, y es que las recomendaciones que en ella se dan, motivan, guían, y orientan en diferentes temáticas, desde diferentes perspectivas.

En mi caso, lo trabajo con pacientes con Trastorno de la Conducta Alimentaria, una problemática que a nivel conductual, y familiar, comparte muchos matices con los problemas de adicciones. 

Resumo abajo lo que para mi son las frases más destacables de la entrevista, aunque para poder sacarle partido invito a todo el mundo a visualizarla por completo  (PUEDES VERLO AQUÍ).

Muchas gracias por compartir la experiencia, gracias a Risto por la entrevista, y gracias por todo el partido que podemos sacarle de cara a nuestros pacientes. Espero que el recurso sirva de ayuda a muchos más.

Buenas noches!! 

-“Vivir la gloria y la desgracia, todo en la máxima potencia, en un momento dado, tocó el cielo con sus dedos y aún estar saliendo de su propio infierno”
-“No lo volveré hacer”. Se puede prometer pero con prometerlo solo no basta, hay que hacer muchas cosas para no volverlo a hacer.
-“Salir adelante  o salir adelante”.
-“Si la cago, tengo que dar la cara”
-“Me movía del desastre a lo más alto”
-“Era consciente de que estaba mal, pero no quería aceparlo”.
-“Me doy cuenta de que la combinación de ambas vidas no la puedo mantener”.
-“Mañana lo dejo” La mentira que yo me decía siempre.
-“Me duele hablar de todo esto”
-“Me había vuelto una persona tan fría, que empiezo a despertar ahora, es ahora cuando estoy sintiendo”
-“Uno no elige cuando supera las cosas”
-“No cuento más contigo”
-“Los mejores momentos de mi vida, me los cargue”
-“Quiero volver el tiempo atrás, quiero volver a vivirlo bien, siento vergüenza”
-“Ese baño de realidad”
-“Dignidad cero, humanidad cero”
-“Se me viene el mundo abajo”
-“Aquellos padres que yo odiaba, pusieron de su parte para ayudarme”
-“Tu vales tal y como eres”
-“Yo te quiero tal y como eres”
-“Si no nos salimos siempre con la nuestra, mejor, porque esa rabia y esas pataletas nos ayudan en el futuro”
-“Gente que se mueve por el deseo de satisfacción inmediata, cuando las cosas no salen cuando uno quiere, empiezan los problemas”
-“Aquellas ausencias, que no se llenan con nada”
-“Ya lo he hecho todo”
-“Esta enfermedad es muy bestia, no quiero bajar la guardia”

“A veces uno quiere pero no puede, otras veces uno podría pero no le da la gana, y no sabe muy bien porqué, sea como sea, el poder no vale nada, si aunque sea por una sola vez en la vida, no eres capaz de querer”